El valioso y amado árbol de los griegos (El olivo)

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El valioso y amado árbol de los griegos.

 

Traducción: Alejandro Aguilar

 

"Olivo" en escritura lineal A

 

Desde hace miles de años, el árbol por excelencia del mediterráneo, el olivo, coexiste con sus pueblos, se ha conectado con su cotidianidad y sus hábitos y, habiendo superado los límites del paisaje, ha dejado sus huellas en todas las culturas que se desarrollaron a su alrededor.

 

Olivo, un regalo de la naturaleza, una palabra-clave para la comprensión de la evolución de muchas regiones, pero también un motivo para que viajes siguiendo sus caminos y su rica historia alrededor del Mediterráneo, el Mediterráneo del Olivo.

 

La idiosincrasia de los pueblos y de las sociedades se forma, además de otras cosas, también a través de su diálogo con la naturaleza que los rodea.

 

Para los griegos y los otros pueblos mediterráneos, si debiéramos nombrar una característica de su naturaleza familiar, un árbol frutal que influyó no solamente en la realidad social y económica, sino también en el campo de su práctica de alabanza, de las glorificaciones y de las costumbres, el primer lugar lo tendría, sin lugar a dudas, el olivo.

 

Olivo

"Árbol lleno de cuentos patrogénicos,

lo siente cada uno

como bendición y como resguardo"

(I.M. Panagiotopoulos)

 

El olivo como árbol salvaje apareció por primera vez en el Mediterráneo oriental, ahí donde se desarrollaron algunas de las más antiguas civilizaciones.

 

Recientes investigaciones arqueológicas en las Cicladas, el corazón del Egeo, han dado a la luz fósiles de hojas de olivo, los cuales, de acuerdo con métodos de medición cronológica, parecen tener una edad de 50 – 60 mil años.

 

Con pocas gotas de aceite del candil de San Nicolás, los navegantes apaciguaban el mar…

 

Fuente insuperable de vida, el olivo está presente en los textos de los escritores y poetas griegos antiguos y contemporáneos.

 

Encantados por su luz y las sensacionales historias de sus antepasados que sólo él sabe narrar tan bellamente, le componían himnos como a pocos árboles porque lo amaban mucho.

 

Sin el olivo, el paisaje griego sería tan pobre y los artistas y poetas griegos habrían perdido una única fuente de inspiración.

 

Alrededor de un mediodía de julio…

si no hubieran habido oliveros…

los habría creado.

(Odysseas Elytis)

 

A quien come aceite, pan y pita con aceite,

no lo tocan las flechas de la muerte.

(Mantinada cretense)

 

El uso del árbol de la oliva y de sus productos en las ceremonias antiguas determinó desde muy temprano su simbolismo como árbol del bien, dándole una posición de distinción.

 

Valioso y amado árbol de los griegos y de los otros pueblos mediterráneos, relacionado con el renacimiento y la luz, sigue siendo considerado hasta hoy un regalo divino, símbolo de paz, cuidado y fertilidad.

 

El aceite de oliva, como el trigo y el vino, constituye en la alabanza moderna un bien religioso y se utiliza en muchas ceremonias de la religión cristiana ortodoxa.

 

El olivo fructifica casi exclusivamente en la región cercana al Mediterráneo y su modo de cultivo constituye un factor básico de conservación del ecosistema.

 

Vive y ofrece frutos por siglos, se cultiva en todo suelo, ama el clima mediterráneo, pide cuidados mínimos y se obtiene su valor completamente como fruto, follaje y madera.

 

El olivo contribuye a la disuasión de la erosión del suelo en regiones con el fenómeno agudizado de la desertificación y constituye un factor primario de desarrollo de regiones con problemas serios de ocupación y cohesión.

 

Olivo, símbolo de sosiego, fertilidad, paz. Sus ramas se transformaron en coronas para coronar a los vencedores de los juegos olímpicos y el valioso jugo de sus frutos, el aceite de oliva, era el premio para los vencedores de los famosos Juegos Panateneos que se realizaban en honor de la diosa Atenea.

 

Hoy existen en Grecia alrededor de 150.000.000 árboles de olivo, funcionan 2.800 molinos de oliva y 500.000 familias viven del cultivo del olivo, ya que en bastantes – principalmente infértiles – regiones, el aceite de oliva constituye el ingreso exclusivo de los habitantes.

 

La presencia del olivo, por milenios, en tierra griega y en regiones del mediterráneo, además de la vida cotidiana y los hábitos de alabanza, influyó en las costumbres de los pueblos que vivieron y viven bajo su sombra, creando con el paso de los años una cultura completamente especial, la Cultura del Olivo.

 

Dice el olivo a su amo:

"Cuídame para alimentarte.

Riégame para enriquecerte."

(Dicho del Mediterráneo)

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